MIS 9 DESCUBRIMIENTOS GASTRO EN BARCELONA

Mis seguidores más fieles en redes sociales habrán podido constatar que últimanente me he dado algún pirulo que otro por Barcelona. Ya en su día os di buena cuenta de mis rutas gastro por la ciudad (ver post aquí) pero bien es cierto que la prospección se me había quedado un poco anticuada.

No en vano, el objetivo de este blog es siempre manteneros al tanto de las últimas novedades del zampeo, por lo que armada con Excel de reservas y mapa de la ciudad condal me he lanzado a recorrer los últimos destinos gastronómicos más de moda.

La odisea me ha costado tener que comer dos veces así como hacer desayuno, aperitivo, comida, merienda, cena y recena en un mismo día, pero orgullosa me siento de compartir con vosotros esta lista de una ciudad apasionante gastronómicamente, y aunque con sus más y sus menos con Madrid, sin duda merece la pena degustar en una escapada foodie.

1. Enigma Concept

(Carrer Sepúlveda 38-40, Barcelona // Reservas en www.enigmaconcept.es)

Mucho me costó conseguir una mesa tras la apertura de este nuevo tempo de la gastronomía, pero finalmente, lo conseguí. Entre dos horas y media y tres de experiencia dura la propuesta de Albert Adriá en su nuevo restaurante del barrio que se está convirtiendo ya en el epicentro gastro de Barcelona, “El Barri”. Lo que se ha definido ya como “El Bulli del siglo XXI”, es una experiencia sin precedentes con 30 cocineros para 24 comensales, que supone un recorrido por varias salas, en las que el servicio interactúa con el propio comensal a la hora de adivinar los “enigmas” de cada uno de los platos.

No se permiten hacer fotos, porque la sorpresa es prioritaria para vivir al completo la experiencia de probar cerca de 40 mini-pases de cocina. El recorrido comienza con snacks a los que le siguen diferentes cócteles comandados por el barman Marc Álvarez, para dar paso a una barra japonesa donde la materia prima toma protagonismo. Para mi, sin duda es lo que más me divirtió. El centro del menú se degusta en su salón, con pocas mesas y ambiente frío porque aquí el protagonista es el plato: angulas, guisantes de lágrima, platos de caza… Concluye la experiencia con sorpresa final en el 41º, un speakeasy que revive la coctelería cerrada en 2014 y que ahora se reproduce tras una puerta secreta. Una experiencia para la que hay que estar preparado y dejarse llevar que es mejor conocer. Hasta aquí puedo leer. (Precio medio: 250 euros)

2. Disfrutar

(Carrer de Villarroel, 163, Barcelona // Tel.: 93 348 68 96)

Una modesta puerta frente al mercado del Ninot, en el distrito del Eixample, es su carta de presentación. El restaurante, con estrella Michelin al poco de su apertura en 2014, abrió las puertas de la mano de los últimos tres jefes de cocina de El Bulli. Tras el éxito de su primer proyecto Compartir en Cadaqués, Mateu Casañas, Oriol Castro y Eduard Xatruch, han puesto toda la carne en el asador para que su comedor haga honor al nombre. El interiorismo cumple su función, con azulejos y la barra del primer espacio, que dejan paso a la cerámica que navega hasta Cadaqués con una luminosa sala cerrada, culminada con una terraza que recrea el famoso pueblo pescador. De hecho, se coronó como el Mejor Interior en los Restaurant Bar Design Awards de 2015.

La remolacha que sale de la tierra de Disfrutar

Ofrecen dos menús que oscilan entre los 20 y 30 platos con sabor a El Bulli. Ambiente desenfadado en el servicio, donde todo fluye con una alabada naturalidad. Cocina moderna, arriesgada y con una latente personalidad resultado del trabajo que realizan los tres chefs y el resto del equipo en jugar con distintas temperaturas y texturas para que el comensal disfrute en cada plato. Porque aquí, todo sabe rico, y aunque hay vanguardia, no experimentan con el cliente. Algunas de las exquisiteces de vanguardia son ya reconocidas en el sector gastronómico:  olivas crujientes que explotan, la yema de huevo rellena con gelatina de setas, o sus míticos macarrones a la carbonara de gelatina servidos con una espuma. Cabe mención también a su ravioli transparente de pesto, la galleta de Idiazábal ahumado con manzana, la caballa marinada con coliflor al vinagre, la ensalada líquida, los salmonetes con papada o los ñoquis de berenjena. Sorprende de postre los pimientos de chocolate, aceite y sal. Sin duda, el must de este año y para el que conviene reservar con meses, pues gracias a platos como estos, han conseguido el premio al Mejor Nuevo Restaurante de Europa de la reconocida lista gastronómica Opinion About Dining (OAD). (Precio medio: 120 euros)

3. Chigre 1769

(Carrer dels Sombrerers, 7, Barcelona // Tel.:93 782 63 30)

Barra del Chigre 1769

En Asturias, el chigre es el aparato que sirve para descorchar botellas de sidra y, por extensión, también se llama así al establecimiento donde antiguamente se servía sidra. De los propietarios del Llamber, el prestigio y éxito de este restaurante está asegurado. Una sidrería  que “fabla catalán” y con un servicio especialmente cercano, como no podría ser de otra manera. Taberna que mezcla con gran arte  los percebes con las anchoas o el pan de Cabrales con  el  pan-tumaca, consiguiendo el milagro. Un batiburrillo comestible que rescata placeres catalanes y asturianos bajo vigas, techos con pinturas desconchadas y una barra llena de objetos cotidianos que se vendían en los chigres.

Pulpo a la brasa del Chigre 1769

Imprescindibles los mejillones tigre, con el atún y bonito, la anchoa sobada a mano en casa y el cabrales de reserva. Sin olvidar al cordero ni a la oveja Xalda, una antigua especie recientemente recuperada. Surtido de quesos y embutidos muy selecto, tanto en lo que se refiere a los del norte como a los catalanes. Al igual que las verduras y hortalizas, todos proceden de huertos de proximidad. Este local trae una nueva manera asturiana de entender la cocina catalana y una nueva manera catalana de entender la cocina asturiana, y donde bien sea la sidra o bien sea el vermut, ambos se sirven como se tienen que servir.

4. Cecconi’s Barcelona

(Paseo de Colón, 20, Barcelona // Tel.: 93 220 46 40)

Cecconi’s Barcelona, en Soho House

Tras la gran apertura de l club privado Soho House el pasado invierno, el restaurante original en Mayfair (Londres) y con sucursales también en Miami, West Hollywood, Estambul y Berlín, abrió en Barcelona de forma que cualquiera  puede reservar, no siendo necesario ser socio.

Agnolotti con trufa de Cecconi’s

Ambiente internacional y cocina clásica italiana del norte del país, donde todo está rico. Sin que nada sorprenda especialmente y con la pasta como comanda obligada (déjese seducir por el agnolotti del plin con trufa negra y el spaghetti con langosta, tomate, chili, albahaca), la calidad está asegurada. Precio premium para entrantes clásicos como el vitello tonatto o la burrata con tomate, aguacate, pistacho, pizzas y pizzetas y algunos platos subrayables elaborados en su horno de leña como la pallarda de pollo, calabacín, menta y albahaca o el rodaballo con alcachofa y salsa de alcaparras. (Precio medio: 50 euros)

5. The Green Spot

(Carrer de la Reina Cristina, 12, Barcelona // Tel.: 93 80 25 56)

Salón de Green Spot

La nueva propuesta del grupo de restauración En Compañía de Lobos (Ana La Santa o Bosco de Lobos, en Madrid) se sitúa entre el Paseo Colom y el Port Vell. Tiene como punto de partida una abierta curiosidad por el amplio mundo vegetal, con el objetivo de llegar no solo a los vegetarianos sino también a los que no lo son tanto mostrando la parte más atractiva y sabrosa del mundo de las verduras, y dando a conocer todas las posibilidades que tienen y la intensidad de sus sabores. Propuesta que merece la pena conocer sin lugar a dudas.

Pizza negra de carbón activo con calabaza, chalotes caramelizados, queso de cabra y pistacho de Green Spot

Su estética destaca por la gran luminosidad y el carácter acogedor que recuerda a los restaurantes del norte de Europa. Si nos adentramos en la cocina, encontramos  granos, legumbres, semillas, frutos secos o hierbas que se cocinan utilizando distintas técnicas, lo que le da un toque muy divertido y curioso a los platos. Sabores únicos y y duferentes em una carta fundamentalmente mediterránea e inspirada en distintas cocinas del mundo como la japonesa, la india, la mexicana o la latina. Ofrecen una selección de ensaladas entre la que os recomiendo la de kale con quinoa y tomates, pastas variadas como la pasta de cereales trufada con calabaza y puerro y una variedad de pizzas al horno de leña como la pizza negra de carbón (en la foto). También encontramos platos como las dolmades griegas de quinoa roja, hinojo rustido con naranja y ají o el chile sin carne. Completan la carta una selección de zumos y cócteles que van desde los más clásicos hasta las combinaciones más atrevidas y arriesgadas que te puedas imaginar. (Precio medio: 40 euros)

6. Mediamanga

(Carrer d’Aribau, 13, Barcelona // Tel.: 93 832 56 94)

Salón de Mediamanga

En pleno Eixample ha abierto persiana el nuevo restaurante del equipo de Mont Bar y que os recomiendo visitar. Iván Castro y Manel Arjó, copropietarios de ambos proyectos, han decidido hacer un homenaje gastronómico al bar de barrio de toda la vida. Así nació este local en homenaje a la sencillez, pero también a la elegancia. Base clásica en cocciones y moderna en combinaciones y presentación. La clara obsesión de sus propietarios por el producto de calidad les ha incitado a rememorar sabores de siempre con una pizca de vanguardia e innovación y una escueta carta. Conviven columnas alicatadas, sillas altas y barras en un mismo espacio con vistas a la cocina totalmente abierta y al exterior a través sus  ventanales. Un bar del siglo XXI, de reminiscencias decorativas modernistas y de ArtDeco.

Trinxat de gambet de Mediamanga

En carta, platos de siempre con una presentación gourmet. La esencia reside en una excelente materia prima: espardeñas de Roses, espárragos de Navarra o carrillera ibérica de Arturo Sánchez con las que después Javier Méndez, el chef, reinterpreta recetas de siempre. Así, podemos disfrutar de una empanadilla de rabo de buey con salsa de choco, lomo bajo con 55 días de maduración, tallarines a la manzanilla, o baba con palo cortado. Ricos también los langostinos de Sanlúcar en tomate aliñado, los berberechos de las Rías, el ajoblanco o los huevos fritos con espardeñas. Y para terminar, una sobremesa a golpe de gintonics y copeo de calidad. Una oda al producto que se consagra en carta y espacio con una cocina integrada totalmente en la sala. (Precio medio: 30 euros)

 7. LABARRA Tapas Bar

(C/ Comte d’Urgell, 240, Barcelona // Tel.:93 532 76 14)

La Barra Tapas Bar salón

Esta es una alternativa gastronómica que también descubrí en mi última visita, y aunque más informal, me pareció reseñable por su relación calidad-precio. Espacio desenfadado en mitad de la ciudad, como un interiorismo cuidado y gran variedad de plantas y vegetación, paredes de piedra y las lámparas colgantes de cuerda. La zona de la barra está estratégicamente diseñada para que el salón respete la intimidad de cada mesa.

Navajas de La Barra Tapas Bar

Propuesta creativa sin perder cierto aire de tradición y ofrecen numerosas posibilidades en su extensa carta, con más de 100 propuestas…¡Infinidad de tapas, aperitivos y raciones para compartir! Especialmente originales las bravas a nuestra manera con una salsa rosa que camufla varias patatas panaderas, el pescadito frito de temporada, los mejillones encebollados con toque picante, el humus de mongeta de Sant Pau con currry o el pulpo a la gallega. En cuanto a la hamburguesa, preparan dos modelos que se sirven acompañadas de patatas fritas. También destacan platos como el steak tartar, los berberechos al natural con jengibre y lima, o la ostra en tempura con salsa agridulce. El broche dulce se lo pone postres como la crema catalana con naranja o el helado Marc, copa de sorbete con marc de cava. (Precio medio: 35 euros)

8. L’Ow Boqueria

(Carrer de Jerusalem, 30 Bajos 6, Barcelona // Tel.:93 541 82 12)

L’ow Boqueria

Junto al mercado de la Boqueria, hace apenas un año, abrió este restaurante donde disfrutar de un buen “par de huevos”, ya que todos sus platos los hacen con con huevos ecológicos y de proximidad de gallinas, como ellos denominan, “felices”. Un local que ha dado mucho de qué hablar por el barrio y que sin pretensiones de ningún tipo, le aporta originalidad al barrio. Desde los platos más clásicos como una buena tortilla, el local de pequeñas dimensiones y una pequeña terraza en la Plaça de Sant Josep no da más de lo que pide, con una sucinta decoración.

Brunch en L’ow Boquería

Ideal para ir en pareja, o en grupos pequeños de amigos, su carta ofrece huevos estrellados con butifarra negra y espárragos, croquetas de huevo, ensalada de burrata con huevo de codorniz, tortilla de butifarra blanca y negra, parmentier trufada con yema de huevo y foie o Burguer L’Ow .Para los menos amantes del huevo, hay opción: rabo de buey , fingers de pollo o arroz meloso con gambas y espárragos. (Precio medio: 15 euros)

9. 4amb5 mujades

(Rambla del Raval, 45, Barcelona // Tel.:93 681 50 93)

Salón de 4amb5

En el Raval, justo al lado de Suculent, que tanto me gustó y que a ojos cerrados también recomiendo, un local que destaca por sus sanas propuestas y por un impactante y diferente concepto vegetariano. Aquí de nuevo son las verduras las que toman todo el protagonismo, rindiendo un homenaje a la agricultura y a los payeses de toda la vida. Las mujades, son una medida de longitud que los agricultores de algunas zonas de Cataluña usaban para medir el área de sus campos, y así han querido homenajear a los responsables de que todavía podamos consumir verduras de calidad y recuperar sabores de siempre. De hecho, en el interior del restaurante, se puede ver una recreación de un huerto orgánico comestible sin luz natural.

Guisantes con hoja de ostra de 4amb5

Un viaje por los huertos de Cataluña en el que el producto es el protagonista absoluto de este mundo biodinámico. Todos los platos alcanzan un alto nivel de cocina, empezando por el aperitivo de coliflor en escabeche, suave, fresco y aparentemente sencillo, su versión de la ensalada Waldorf, unos barquitos de apio con praliné de nueces y queso azul, fresca y muy sabrosa. La remolacha a la japonesa, la ensalada de hinojo, manzana y cremoso de queso de cabra en forma de helado o el canelón de cuaresma, una especie de brandada envuelta en hoja de acelga, decorada con su penca y terminada con gelatina de bacalao, son todo un festival de sabores. También sobresalen los guisantes con hoja de ostra, la alcachofa a la brasa con jugo de pollo y grasa de foie, la berenejena yakitori, el tupinambo al pil pil una crema muy melosa y los “sin callos”, un trampantojo. ¡Obligatoria visita! (Precio medio: 40 euros)

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