MOLINO DE ALCUNEZA, MÁS QUE UN HOTEL BOUTIQUE

No queremos ser una casa rural al uso“.  Así define Blanca, propietaria y segunda generación de la familia Moreno, lo que para ella siempre ha sido su hogar. “Aquí, las personas entran como clientes y salen como amigos“. Lo que era un antiguo molino de piedra en un edificio histórico con jardín, “lo  adquirieron mis padres hace casi 25 años con el deseo de vivir en el campo“, añade, es ahora uno de los lugares más mágicos que ofrece la provincia de Guadalajara a una hora escasa de Madrid. 

El Molino de Alcuneza, un remanso de paz en Sigüenza

Dicha casa familiar, pronto se convirtió en una casita rural, “mi padre quería compartirlo con los demás“, subraya Blanca. Poco a poco le fueron dotando de servicios como la piscina o el spa con tratamientos y masajes, hasta que se convirtió, en lo que es hoy en día, un hotel boutique, pero mucho más.

Un reducto de  serenidad que luce con orgullo el distinguido sello “Relais & Châteaux”, familia a la que pertenece desde hace 5 años, lo que supuso todo un reto. “La exigencia es máxima, nos sentimos muy satisfechos pero también muy exigentes“, comenta, ya que todos los detalles se cuidan en exceso garantizando que acudir a un hotel con este sello de calidad nunca defrauda. 

Puedo deciros que son muchos hoteles de dicha insignia los que llevo visitados, pero hoy os vengo a hablar de uno bien diferente. Así pude contrastarlo hace unas semanas cuando tuve la oportunidad de alojarme en el Molino, y en el que Blanca me explicó eso que hay en su Molino que no se ve, “los pequeños detalles que nos diferencias son inmateriales, es el lujo del buen trato y de la amabilidad cercana“.

El agua de la piscina de Molino de Alcuneza está climatizada, para hacer aún más agradable. Este es uno de los pequeños detalles que el Molino esconde

Os estoy hablando de un remanso de paz llamado el Molino de Alcuneza, situado en Sigüenza, entre La Alcarria y la Sierra Ministra. Un enclave conocido como Laponia del sur” por su baja demografía y su belleza natural entre numerosos ríos y arroyos que conforman un entorno único, rodeado de pueblos medievales y senderos para recorrer andando o en bicicleta.

El Molino ofrece un total de 17 habitaciones boutique

Este maravilloso refugio ofrece para suerte de todos los que puedan disfrutarlas 17 habitaciones equipadas con todo lujo de detalles y decoradas con pinturas, grabados y esculturas de artistas locales ubicadas junto a lo que fuera un molino harinero del siglo XV.

Hoy lo regenta Blanca junto con su hermano Samuel, “para nosotros es muy importante que tenga todo coherencia“, explica. Así,  Blanca estudió turismo y sumillería, y se encarga de toda la gerencia y trato con clientes. Por su parte, Samuel, decidió formarse en hostelería, un autodidacta del producto de la zona que ha dotado al hotel de una gastronomía a la altura de cualquier otro hotel boutique de “Relais & Châteaux”.

Su restaurante se asienta en las bases de la cocina de proximidad y auténtica, “no creemos en el lujo encorsetado” añade Blanca, convirtiendo su comedor como tal en un reclamo culinario de la zona  más allá del propio hotel. No en vano,  el chef realizó stages en La Broche, El Celler de Can Roca y Can Bosc y se especializó en panadería y repostería de la mano de Jordi Butrón, fundador de EspaiSucre, y Xavier Barriga, director de los hornos Turris, con el fin de recuperar el pasado harinero del molino en el que se asienta el establecimiento.

El salón comedor de Molino de Alcuneza

De hecho, cuenta Blanca una anécdota de cuando su padre, ilusionado por recuperar el molino, decidió ponerlo de nuevo a moler con sus 50o años de historia las espaldas, “estuvimos dos meses retirando harina de toda la casa“, sonríe. Y funcione o no el molino, puedo dar fe que sus panes, como los define Samuel “su apuesta personal“, son de la mayor calidad que nunca he probado.

Los granos son autóctonos, utilizando además una masa madre cultivada allí mismo, manzanas de su huerto, harinas locales,  levaduras como las antes y una fermentación controlada. Del obrador de Samuel salen variedades de todo tipo: espelta, chicharrones…

La panadería del Molino es una de sus grandes joyas gastronómicas

Pero más allá de la miga de su cocina, que tiene mucha, es exactamente en 2015  cuando la oferta del restaurante se consolidaba y pasa a ser algo más que una tradicional casa de comidas, convirtiéndose en un destino gourmet a nivel nacional. “Mi cocina se orienta más hacia lo clásico que a lo contemporáneo, sin grandes excentricidades“, explica Samuel. 

Producto de mercado, honesto,  donde destacan las verduras que salen de su huerta y los huevos de sus gallinas, así como la caza, las setas, la trufa negra de Soria en temporada, los espárragos y los caracoles del valle del Henares, los embutidos artesanos y el cordero de Sigüenza, las truchas del Alto Tajo, el ajo de Las Pedroñeras, la miel de La Alcarria o las legumbres ecológicas de Palazuelos.

El comedor de Molino de Alcuneza respira paz

En carta encontramos además de una correcta selección de platos, varios menús: Compartir (47,50 €), Disfrutar (53 €) y Celebrar (65 €) que cambian 3 veces al año en función de la temporada. 

Blanca me recomendó el Menú Celebrar, una extensa selección de propuestas donde disfrutar sin prisas en la paz de su salón comedor, con una perfecta cordialidad del servicio y amabilísimo trato. Es importante destacar que en el Molino te sientes en tu hogar, no existe etiqueta o similar, y te sientes realmente como en el salón de tu propia casa.

Detalle del comedor de Molino de Alcuneza

Para comenzar, nos pusieron unos aperitivos muy divertidos y propios de cualquier restaurante gastronómico: Esfera de queso manchego y trufa y Torrezno extrafino – el torrezno me sorprendió por no ser nada pesado – en homenaje a Soria que está a pocos kilómetros. Además, Mini empanadilla de jabalí y sobrasada, cono de paté jabalí y sobrasada, Cono de paté de trucha y Gazpacho de Cereza.

Los aperitivos del menú de Molino de Alcuneza son la antesala perfecta

La menestra que nos sirvieron posteriormente fue sin duda una avance de una comida exquisita. Estaba compuesta de verduras y setas de temporada  y estaba elaboradas al wok con crema avellanas y crumble de cebolla. Verduras realmente cocidas en su punto, con el toque crujiente perfecto… a lo que le siguió un rico Ravioli de rabo de ternera con salsa bordalesa, trufa y champiñones. Muy sabroso y para rebañar.

Delicioso el ravioli, que venía acompañado de trufa

Curiosamente el menú continuó con dos homenajes al mar. El pulpo que venía en su vasija, y estaba ahumado al momento con pimentón agridulce y kimchi seguido del atún ibérico con gazpacho de tomates verdes, aguacate y tomatitos en conserva. Como me explicó Samuel, “se trata de meterle algo de chispa al producto“, pero sin dejar de perder su esencia.

Aquí llegamos a la carne de la tierra, con un pichón a la robata con milanesa de trigo negrillo:

Pichón a la robata con milanesa de trigo negrillo, homenaje al producto local de Molino de Alcuneza

Realmente merece la pena esperar al broche final y dejarse algo de hambre, aunque no es fácil con la exquisitez de panes que ofrecen. Dos postres deliciosos, un curiosos helado elaborado en forma de Patito de Goma (Limón y pan de especias) y un Cremoso de chocolate con  praliné de pipas y helado pan frito.

El patito de limón de Molino de Alcuneza

No puedo dejar tampoco de hacer mención especial a los considerados por la Real Academia de Gastronomía Española como uno de los mejores desayunos de hotel y que se componen a base de bollería casera, yogures artesanos que se elaboran diariamente, huevos de sus ocas y gallinas, mermeladas caseras así como embutidos de la zona, queso ecológico y zumos naturales. 

Otro de los grandes lujos de Molino de Alcuneza es su desayuno, homenaje a los productos locales

Sin duda, uno de esos lugares especiales en lo que realmente se siente el concepto de anfitrión, de los que te vas sabiendo que algún día repetirás por la amabilidad de sus dueños, cercanía y gastronomía artesana difícil de encontrar en otros hoteles de autor.

Dónde: MOLINO DE ALCUNEZA. Carretera Alboreca, km. 0.5, 19264 Alcuneza, Sigüenza, Guadalajara

Tel:  94 939 15 01

Web: www.molinodealcuneza.com

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